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Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2007.
Leyéndolo ayer noche se me ponían los pelillos de la nuca de punta. O cómo dicen los jóvenes, daba cosica. A mi entender, esta revista electrónica de variedades la leen cuatro gatos, amantísimos todos, eso sí. A ellos, mis (nuestras) disculpas por la interrupción. Algo le ha pasado al servidor que nos aloja, tan majo él cuando quiere. A partir de ahora iremos con más cuidado al subir tremendas ilustraciones de comics japoneses y nos pensaremos si mudarnos a algún otro sitio donde nos garanticen que estos sustos no existen (glaro, glaro, glaro) o por lo menos nos proporcionen casinos y furcias por el mismo precio que pagamos aquí. Sin más, y por la presente me (nos) despedimos hasta el próximo articulo que debe estar al caer (o no). Gracias por su atención, permanezcan a la escucha. Me ha dado por hacer unos cuantos experimentos en stop motion y hasta ahora demuestro una falta absoluta de genio y técnica en todos los abortos a los que he sometido a mi pobre cámara. Por lo menos, la investigación preliminar ha dado frutos, dos. Me preguntan que qué tebeo de Marvel comprar y la verdad es que no tengo ni idea. Hace tiempo que no paso por casa de los pocos colegas que quedan que aún siguen varias series. Pero lo que yo creo es que los tebeos de la marvel no se eligen buscan por títulos o grandes hitos de la literatura comiquera. Para Marvel bajas al quiosco y te compras el de la portada con más tetas. Y así continúas todas las semanas hasta que hacen un crossover y te enganchas a otro personaje (con más tetas si cabe). Ya estás siguiendo dos series. De todas formas, las grandes colecciones que conozco, empezaron con una tía (soltera), que mandaba cantidades ingentes de comics todas las semanas por correo para que el sobrino se acordara de ella. Yo no me acuerdo de quien me regalaba los que editaba El Sol con el dominical, la creme de la creme. ya. marchando aquí una página que dice que tiene 2.747 mashups. Por ejemplo: Cuando vivía en Surrey tenía como pasatiempo bajarme a Londres cada dos por tres. Podía elegir entre coger el tren a Victoria o a Waterloo. El primero pasaba por la estación energética (desmantelada) de Battersea. Una imágen tremenda, para muestra un botón. Pero, por mucho que me gustara la perspectiva de Battersea desde el tren, casi siempre elegía la estación de Waterloo porque nadie me pedía el billete (que nunca compraba). En uno de estos viajes en los que no me quedaba dormido, justo antes de entrar a Vauxhall, descubrí por la ventanilla la British Interplanetary Society. Más de una vez me he bajado del tren para echar un vistazo, pero nunca me atreví a entrar. A través de la ventana parecía destartalada y con el aire que tienen los parques de atracciones cuando están cerrados. en el post de abajo podeis buscar en el volumen 5 este título: Smashing Pumpkins vs Afrika Bambaata - Smashing Planets (Dj Mei-Lwun) (243).mp3 y esto por si quereis practicar en la oficina, en la sala de montaje o en el ascensor: Stinky Wizzleteats - Happy happy joy joy song.mp3 Pero bueno, por fin se lo han dado, aunque la peli no sea tan buena como tantas otras, en fin... Supongo que es tan sencillo como "hay que enganchar al lector desde la primera frase", pero lo de este señor me maravilla: A través de los entornados ventanillos podía ver la claridad del amanecer; la claridad de humo blanco del amanecer. Al asomar la cabeza quedó deslumbrado. Las cristalera del café siempre estaban sucias y la luz de la glorieta, agria y escenográfica, se filtraba a través de ella con matices de recuelo. Por las agujas de las torres desfilaban oscuras nubes pastoreadas del cierzo. El callejón de Andín olía mal. Hacia el fielato, la carretera solitaria al claror triste, azul sucio, como de huevo incubado, de la hora temprana, aumenta escalofríos en los que vienen caminando desde la iglesia. Entre el puente de hierro y el puente nuevo el río corre apretado, tumultuoso, amenazante, en esta primavera. Con el Martín pescador recorriendo, investigando, reconociendo el río, el primer chaparrón de la primavera hizo nacer el arco iris. El tañido de la campana les hizo alzarlas cabezas. Opaco, pausado, grávido, anunciaba el recreo. Era la hora del ocaso y estaba sentada en aquel bar del paseo de Rosales como si estuviera en un mirador que al mismo tiempo fuese un muelle. en el muelle viejo estban atracados tres motoveleros, y en el escuadrado del muelle, frente a la pensión España y a los soportales, los calafates iban desganándose, cercano el fin de la jornada, en la faena de pontear uno nuevom cuya traima pintada de minio, con chorrotones por la amura, parecía un tremendo y recién estrenado cadalso. Tras de dormir durante muchas horas gustaba de prolongar treinta o cuarenta minutos su estancia en la pereza, dormivelando, transmutando ensoñaciones, recuerdos y proyectos. (de Cuentos completos 2, de Alianza, he vuelto a perder el 1) |