Record mundial de velocidad con el banjo. Vale, es una gilipollez, pero el toño lleva nueve posts seguidos y esto ya no puede ser. Ganas tengo de que se ponga a trabajar y deje de encontrar y de hacer cosas chulas...
Al final no ha sido la ingente cantidad de dinero que hubieran tenido que pagar por derechos de reproducción según el nuevo canon del CBR, sino el Digital Millenium Copyright Act.
Yo estoy bastante mosqueado. No la usaba todos los días, pero los que lo hacía me agradaba mucho.
Ahora recuerdo unas conferencias a las que asistí en Berlín, de las cuales tengo grabación (pero no se donde subirlas), en las que se discutía el futuro de Internet en relación a los medios de comunicación. Establecían un paralelismo entre las emisoras de radio de principios de siglo y el intercambio de información en línea actual. Por si no os han contado nunca antes nadie el cuento, os lo cuento yo.
Parece ser que hace poco más de cien años, cualquiera que tuviera un capitalito, podía hacerse con una emisora de radio. Emitir era una cosa sencilla. No era necesario pedir licencias, ni tener contrato, ni pagar impuestos. Tú te acercabas a tu micrófono y ya te podías poner a hablar de Roma o del gobierno o de tus últimos inventos, o acercabas un disco y lo radiabas. Parece ser que había tanta variedad de emisión que era un tostón estar buscando hasta que encontrabas algo interesante. Aparte el ruido, puesto que en ocasiones algunas emisoras se solapaban o se interferían.
Al gobierno no se si esto le gustaba o no. Supongo que no. A ningún gobierno le gusta que el pueblo esté informado, después le piden cuentas y si no que se lo cuenten al rey del medio pollito. Pero a los que no les gustaba nada fue a unos señores que vieron que aquello podía ser una mina y se dedicaron a crear radios comerciales. En cualquier caso, presionaron al gobierno hasta el aburrimiento para que restringiera aquella barbaridad (o amenaza pues algunos radio aficionados estaban creando verdaderas redes libres sacando información de revistas de electrónica que se editaban de tanto en cuanto). Lo iban consiguiendo poco a poco hasta que un buen día, un barco enorme, gigantesco, titánico, se hundió en la mar salada y pilló a todo el mundo en calzoncillos, rescatadores incluidos.
La excusa gubernamental fue un tipo de excusa como la que dio Bush después de que las torres gemelas hicieran crack: atropellada, sin fundamento, acusadora, echando balones fuera, y triste, muy triste. En definitiva, le echaron las culpas a los radio aficionados por ensuciar el espacio de ruido e impedir la correcta recepción de la llamada de auxilio del barco. Resultado final, una ley que restringía el acceso a las ondas excepto a unos cuantos que pudieran permitirse un equipo determinado y que pudieran pagar unas tasas de emisión, bien gordas. Así pues se asignan algunas frecuencias apareciendo las primeras cadenas radiales: ABC, NBC, SJKDJF, KASKDI, MSADHASDKFLKASDF etc. Alguna de las cuales se ha convertido en mastodontes de la (des)información y comen perdices y son felices.
¿Y ahora qué? Pues, a mi modo de ver, Internet lleva el mismo camino que la radio de principios del S.XX. Supongo que falta un Titanic que de excusa a cortar por lo sano y que convierta la red en un modo de comunicación de ida, en manos de AOL o de quien esté mejor colocado, y no de ida y vuelta como lo conocemos ahora.
(que conste que esto lo estoy escribiendo a la carrera porque me cierran el mercado así que aquí os dejo un único link para que contrastéis información. Pincha.)
Me encontré hace no mucho un grupo de gente en Flickr que sube fotos de berlín tomadas entre 1945 y 1990. Hay bastantes que ni fu ni fa, pero otras que son una joyita. Comprobadlo vosotros mismos si tenéis tiempo aquí .
Estaba buscando una de esas ilustraciones, concretamente del cerebro, en las que viene todo muy bien explicado y detallado, por partes, con gráficos y flechitas y me he encontrado esta imagen de ahí arriba. La ha hecho el señor Jason. Tremendo, una ola.
Lo que me ha echo acordarme de otro señor, Michael Paulus se llama este, que hizo un estudio del esqueleto de algunos personajillos.
También pienso que si la mitad del tiempo que utilizo en recordar/hacer/buscar tonterías, lo utilizara en algo productivo, no tendría que irme de Berlín dentro de un mes.
Dedicado a todos aquellos que tenían un beta, a kartikeyan, a los que se sienten identificados con Beck o con Motorhead, a mis amigos, a mi casero, a mi equipo fútbol, a mí.
Hace poco, Karramarro escaneó unas portadas del Noticias del mundo. Visto el éxito recogido, ha dicho que va a intentar escaner todas las que tenga en su poder. Ya hay tres en Papel Continuo (en Pdf, con lo bonito que es el Comic Display)